Malcriada y altiva
Nunca estás cautiva
Y disfrutas con mi sufrir
Te vas… Y cuando te vas
Cual química anticonceptiva
Mi literaria vida
Pegada a ti te llevas
No entiendes de reglas
Perfecta subjetiva
Siempre a mí adversativa
Mis escasos versos regalas
¿Y por qué yo he de conferir
pluma a tan abstracta y abrasiva
dama? Quizás la palabra adictiva
nunca me debe despedir.
(Ángel Calvo)
Daniel Cohn-Bendit. Esto es política y lo demás son cuentos. Gracias a @miquimusica por compartirlo vía Twitter.
Te muestras fuertemente sometida
Y distorsionada por la mentira
Tu existencia utópica parece ser
Muchos te buscan en el confiar
Y creen ciegamente en la parida
Interesada que un alma creída
Crea con tal de poder gobernar
Y no es ya por querer responder
A las preguntas que el universo
Nos formuló nada más nacer
Sino por callar a todos los que se crean
En el saber absoluto inmerso
Y más que las personas que les rodean.
Los que trazaron tus calles
Poniendo en estos lares
Rectas a un corazón
Salvajemente huertano
Soy ese anciano camión
Que arena trajo de mares
Y esos cansados cantares
Que el obrero en tono burlón
Cantó movimiento en mano
Soy esa imperial águila
Baluarte de lo franquista
Que en inversión fascista
Te mando edificar
Soy las austeras fachadas
De tus grandes bloques huecos
Que atesoran recovecos
En colmenares moradas
Soy tus grandes jardines
Que con flores moradas
Decoran austeras fachadas
Cumpliendo sus verdes fines
Soy la enervada mañana
De viejas con carritos
y los niños con gusanitos
de la vespertina jornada
Soy tu plaza de los patos
De ánades invisibles
Cuya imagen apacible
Libre está de garabatos
Soy la mezcolanza de ideas
Tercamente enfrentadas
Cuyas riñas acabadas
Se muestran a duras penas
Soy ese templo simplón
Que me informa del horario
Aunque moleste el campanario
Y espante a la inspiración
Soy el vástago de militar
De firme educación
Y el de bohemia profesión
Que se dedica a decorar
Soy tus jueves de mercado
Y miércoles de no aparcar
Y de pensar sin parar
Si está el coche bien aparcado
También el río Segura
Que de agradables mosquitos
Y de pestes a sulfitos
Todas noches asegura
Y mis días y mis noches
Desde que crucé lozano
El Vinalopó temprano
Entre ríos de coches
Y es que ha dejado mella
Sin duda este barrio en mí
Que no lo dejaría por vivir
En otro que no fuera, Vistabella.
(Ángel Calvo)

Foto by el fotógrafo vistabellero Pedro J. Pacheco. . Barrio de Vistabella en Murcia, España.
Como un recién nacido
Pocas veces agradecido
E impopular entre gentes
Pocas veces comprendidos
Y de viejos galantes
No suelen ir por delante
Los principios escondidos
Y es que son poco queridos
Entre a los que el respeto
Faltan cuales forajidos
Y no son ya el boceto
De lo que deberían ser
democráticos sujetos
(Ángel Calvo)
El otro día estaba oyendo la rueda de prensa que daba el presidente del gobierno con motivo del final de la presidencia europea de turno de España. A pesar de que el tema a tratar era Europa, la reforma laboral del gobierno ocupó la práctica totalidad del tiempo de exposición.
Y no es que España tenga ahora más peso en el viejo continente, sino que el viejo continente acecha a España.
Las palabras que Rodríguez Zapatero recitaba con incomodidad, podían haber estado firmadas por la dama de hierro, Margaret Thatcher.
Yo en su lugar, habría dimitido, antes que alguien me obligara a justificar un plan que, contra mis principios, ataca al trabajador.
La Europa más conservadora, establecida en los países cabeza de esta cada vez más débil unión y fiel sabuesa del “establishment ecónomico y especulador”, ha sido la voz política que ha exigido a los países con mayor estado del bienestar (como el nuestro), que como diría Jordi Puyol, ¡Café para todos no!
Por otro lado, los mercados apuntan con sus más poderosas armas contra nosotros, y ya han dado muestras de su fuerza. Con un leve rumor han hundido el “IBEX 32” en un día hasta límites alarmantes y al día siguiente la han vuelto a elevar. Tal muestra de poder, cuasidivinino, es como un milagro para hacernos ver que ellos son omnipotentes, y nosotros, debemos ser sus incondicionales fieles.
Mientras tanto, la derecha de nuestro país, tan aislada como siempre a nivel internacional, ha recibido un gran varapalo de sus “compañeros europeos”, que le advierten que su discurso no favorecen los intereses de los “neo-liberales” europeos.
El discurso de Rajoy se ha tornado completamente vacío. Tiene una difícil tarea: Ganar unas elecciones en las que, en el caso de salir victorioso, no va a poder siquiera cumplir alguna de sus promesas.
El Gobierno de España es como un banco intervenido por funcionarios germanos, que dirigirán con austeridad y casi totalitarismo, un país cuyos rasgos culturales y sociales nunca entenderán, lo cual es peligroso, pero como el objetivo es claro y fácil (cargarse todo lo que sea gasto social) conseguirán rápidamente sus fines.
Tras la visita del presidente del FMI, dicen los periódicos económicos que: "Los mercados dan un respiro a España". Quizás esta sea, la muestra definitiva, de que ya tenemos los pantalones bajados y que no queda vaselina.
Europa nos la ha metido doblada, ahora sí que tenemos las manos atadas.



A parte de las pocas británicas guapas que se pueden encontrar, Pattie Boyd es la fotógrafa, modelo y actriz por la que disputaron dos amigos: George Harrison y Eric Clapton.
A ella le debemos el gran álbum de Clapton "Layla and Other Assorted Love Songs" grabado durante la época en que Eric estuvo en "Derek and the Dominos". Clapton es un "Derek" enamorado de una tal "Layla", que no es otra que esta rubia inglesa que tras estar casada con George Harrison, contrajo matrimonio con el mejor amigo del Beatle: Sir Eric Clapton.
Un canto "blues" a un amor platónico que dejó el romanticismo para sentirse realizado... ¡Drogas, Sexo y Rock and Roll!
Cuya leña he abusado
Que herido y demacrado
Ha optado por la evasión
Pensaba la inspiración
Habíame abandonado
Más no estaba enterado
Que erraba en mi opinión
Y es que de mi cansado
Se encontraba la razón
Mas no ha dudado su acción
Dejándome desolado.
Ni siquiera un aviso
Sutil me ha advertido
Que la dama del sentido
Abandonaba sin permiso
Estoy en barco perdido
En triangulo de dudas
Que no parece Bermudas
Mas te sume en olvido.
Una ola de confusión
Mantiéneme abatido
Navegante sin sentido
A mi humilde corazón
No consigo distinguir
Entre obras y acciones
Buenas con otras tales
Que me quitan el dormir
Que en esta niebla anarquía
Ciego a ti me entrego
Con el máximo sosiego
A ti mi amada, poesía.
(Ángel Calvo)
Empezó bien mal para el país que todos considerábamos favorito, prácticamente un vástago de la “Armada Invencible”, que se estrellaba contra Suiza en un partido en el que lo único que mereció la pena, fue ver la hostia figurada que los periodistas deportivos se llevaban al caérseles encima el gran circo mediático que habían levantado alrededor del banal evento.
Reconozco, yo también me sentí apenado. Al igual que Larra o Quevedo, progresistas en su tiempo, para los cuales la religión se les convirtió en algo inherente dado el nivel de audiencia que la Iglesia Católica alcanzaba en la sociedad española del momento, yo caí ante el numeroso deporte de la patada y el balón.
El poder del fútbol sobre las masas es comparable al que tienen los "Seguidores directos de seres divinos". Prueba de ello es que, al día siguiente de la derrota más hiriente de los últimos años del conjunto nacional, la ciudadanía en general se sentía dolida, e incluso, se apreciaba un ligero estado de shock entre los mas fervientes seguidores.
Los medios, carroñeros sentimentales, aprovechaban esto llegando al extremo que, el canal CNN+, llevaba un psicólogo para dar recomendaciones acerca de la superación de tan dura derrota.
Los informadores del deporte no han tardado en volver a montar el "chiringuito", y ahora apelan a apoyar más que nunca (llámese apoyo o audiencia) a una selección que deportivamente hablando se le ha puesto muy jodido.
Puede que la vaca suiza haya mojado, pero también lo han hecho políticos y especuladores del “Establishment económico”, que con tan explosión de subjetividad eluden reflexiones y pensamientos del obrero, que mira absorto el televisor antes que caer en la cuenta de los recortes de sus propios derechos.
Pues eso… ¡A ver si pasamos a octavos! ¡Qué es lo más importante!




